España invierte en salud mental la mitad que la media de Europa

  •   Expertos en Psiquiatría reclaman más recursos
  •   El coste de estas patologías roza los 800.000 millones
  •   España es, pese a todo, uno de los países más innovadores

Agencias Barcelona

España invierte en salud mental el 5 % del total del gasto sanitario, lejos del 10% que dedican de media el resto de países de la Unión Europea, debido a la falta de políticas sanitarias a largo plazo, según el director del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), Celso Arango.

En el marco del VI Congreso de Ansiedad y Trastornos Comórbidos que se celebra en Barcelona, los expertos han estimado en casi 797.000 millones anuales el gasto socioeconómico derivado de las patologías mentales. Unas enfermedades que, como ha denunciado Arango, no causan una tasa importante de mortalidad en el plazo de cuatro años que se fijan los gobiernos para tomar decisiones sanitarias.

Se estima que cuatro de cada diez personas en Europa (el 38% de la población) padecerá una enfermedad mental a lo largo de su vida. En este sentido, Arango ha recordado que la carga social de patologías como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y el autismo es tal que «producen más discapacidad y más años de vida perdidos por enfermedad que todas las oncológicas, cardiovasculares y diabetes juntas».

Por su parte, la directora de la Asociación Madrileña de Amigos y Familiares de Enfermos con Esquizofrenia (Amafe), Ana Cabrera, ha avisado que las tasas de incidencia de algunas de estas enfermedades (causantes del 30% de la discapacidad ocasionada por cualquier enfermedad) «no son compatibles con la práctica inexistencia de recursos específicos para el tratamiento integral de ambas patologías».

Luces y sombras

La directora de Amafe opina que «queda un largo camino por andar hasta que podamos decir que los recursos de la Red de Salud Mental tienen por objetivo la recuperación de las personas diagnosticadas de enfermedad mental grave y persistente en términos de calidad de vida, proyecto vital, red social e inclusión».

A juicio de Cabrera, «la innovación es vital para el paciente a todos los niveles: farmacológico, psicosocial, comunitario, etcétera. Debemos innovar luchando por humanizar la asistencia y garantizar la continuidad de cuidados dirigidos a proporcionar atención ambulatoria integral, bio-psico-social».

Pese a que esta experta considera que la atención médica urgente está «prácticamente garantizada», cree que aún hay diferencias «cuantitativas y cualitativas con respecto al acceso a programas psicosociales de rehabilitación, en acceso a psicoeducación tanto de pacientes como de sus familias, en asesoramiento, en apoyo al desarrollo de soportes comunitarios, así como diferencias en implantación de modelos de provisión de servicios asistenciales», entre otras cosas.

Pese a estas críticas, el doctor Claudi Camps, del Instituto de Asistencia Sanitaria de Gerona, ha querido poner una nota de optimismo, recordando que España es uno de los cuatro países europeos donde más se innova en el terreno de la salud mental. «El desarrollo de redes de salud mental comunitarias, una mayor formación y aplicación de técnicas de rehabilitación psicosocial y la coordinación con Atención Primaria nos han permitido un abordaje de las personas con trastorno mental severo más orientado a su plena integración en la sociedad», ha dicho.

«En los últimos 12 años, el nivel de excelencia de la calidad asistencial en torno a la salud mental ha aumentado considerablemente, gracias a la creación de planes específicos de salud mental en la mayor parte de territorios, si bien todavía tenemos un largo camino por recorrer», ha asegurado.

Aún así, los especialistas no se dan por satisfechos y han hecho hincapié en la necesidad de seguir realizando diversas mejoras. Para ello, aseguran que hay que valorar qué medidas funcionan, potenciar los recursos asistenciales, promover la investigación y estimular la colaboración público privada, entre otras. Estas peticiones se han hecho en referencia a que este año finaliza la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud. En este sentido, el doctor Arango ha señalado que sería «aconsejable» que el nuevo plan fuera redactado por expertos en Salud Mental, partiendo de una evaluación crítica y constructiva del plan anterior.

http://www.elmundo.es/salud/2014/02/17/53022e3222601def018b4570.html

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